Las divisas cotizaron esta semana dentro de un estrecho rango, dado que los operadores tomaron nota del poco volumen debido a la víspera de Navidad. El dólar estadounidense comenzó cayendo esta semana contra sus principales contrapartes después de una ronda de malos datos de EE.UU., incluyendo una caída en ventas de casas nuevas y confianza del consumidor, atenuando el optimismo reciente sobre las perspectivas de la principal economía del mundo. La divisa norteamericana recortaba el jueves las perdidas, después de que otros informes apuntaban a una mejora en el mercado de trabajo y fuerte suba en los pedidos de bienes duraderos.
El euro ha encontrado cierto soporte después de que Grecia aprobó un plan para reducir su déficit presupuestario, aliviando algunas de las preocupaciones sobre la estabilidad de la deuda soberana que había apoyado al dólar en las últimas semanas. A principios de semana, la moneda cayó hasta 1.4217, su mínimo desde septiembre. Sin embargo, al cerrar por encima de la media de 200 días, podemos ver para el par EURUSD una recuperación del declive de este mes en la medida que los inversores aumenten su apetito por monedas de mayor rendimiento.
La libra británica se cotizó a la baja esta semana después de que los datos del PIB mostraran que la economía del Reino Unido continúa en recesión y que el BOE mantendrá el programa de expansión monetaria sin cambios. El par GBPUSD quebró la media de 200 días y es probable que mantenga el tipo de cambio dentro de un rango estrecho durante la semana debido a la poca liquidez del mercado antes del Año Nuevo.
El dólar de EE.UU. tocó el nivel más alto desde fines de octubre contra el yen con el par USDJPY cotizando al alza esta semana. Las autoridades japonesas siguen preocupados por la amenaza de la deflación. Muchos de los miembros del consejo del Banco de Japón se mostraron a favor de que el banco central mantenga las condiciones monetarias acomodaticias mientras la incertidumbre continué siendo alta sobre la economía de la nación.
